Article a El Periódico

“Es una pena la concentración de tierras en tan pocas manos”

Jueves, 16 de julio del 2015

"Es una pena la concentración de tierras en tan pocas manos"

JOAN PUIG

 Olivier Chantry, en sus campos del Baix Llobregat.

Rubio, de ojos claros. Francés, de 24 años, con un castellano aceptable, una gorra algo estrecha y un perro, Boby, al que no le gustan los extraños. Olivier Chantry y su pareja viven en Cal Notari, en el corazón del parque agrario, dentro de los dominios imperceptibles de Sant Boi. Llegó a la zona hace tres años, poco antes de que Sheldon Adelson se llevara Eurovegas a Madrid. Está dispuesto a quedarse “mucho tiempo”. Aunque, asegura, no se lo han puesto fácil.

Él es ahora una especie protegida en el Baix Llobregat, donde la agricultura es cada vez más una empresa y menos una actividad familiar. Recibe al visitante en las tierras que alquila, junto a la masía en la que vive, pegada a las vías del tren. Es mediodía y tiene que reducir la actividad. “Intento trabajar más durante las horas mágicas, en la salida y la puesta de sol”. Tiene sandías, melones, calabacines, alcachofas, fresas “de verdad”, lechuga, albahaca. Y un gran conocimiento sobre estas tierras, “de las mejores de Europa”, dice, porque aquí hay agua, buen clima y cercanía con un mercado potencial de cuatro millones de clientes. Pero con eso no basta: “También tienes que saber de comercio, contabilidad, agricultura, empresa…”.

Olivier lamenta “la concentración de terreno en pocas manos”, que esto se haya convertido en una guerra de precios que depende de los caprichos del mercado, de los designios de Mercabarna. Por eso decidió trabajarse la distribución, impulsando “la venta directa”. A través de internet (calnotari2012.wordpress.com) o en pequeñas cooperativas, sin pasar por el filtro de intermediarios que hacen «imposible que los payeses se puedan ganar la vida con la competencia de otras regiones de España y otros países que exportan a precios que no se entienden”.

Olivier asegura tener un «gran trabajo y un minisueldo”, pero es optimista de cara al futuro, aunque se queja de lo cortos que son en España los contratos de arrendamiento agrario, “solo siete años”. “No hay tiempo suficiente para poder explotar según qué productos, como la fruta”. Cuando venza el plazo, le tocará volver a negociar con el propietario del terreno. Quizás para entonces, teme, alguien llegue con una oferta mejor.

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/una-pena-concentracion-tierras-tan-pocas-manos-4360148

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